Cuido de los demás de manera tierna y amorosa.
Dios te bendice
Cuidar de otra persona es un ministerio de amor, y doy gracias por todos los proveedores de cuidados en mi vida y en las vidas de los demás. Estas personas consideradas pueden ser padres, abuelos, amigos o personal médico. Hay también personas cuyos nombres desconozco, pero quienes dedican sus vidas a servir a la humanidad.
También reconozco mi papel como proveedor de cuidados. Ese cuidado puede incluir un compromiso a tiempo completo cuidando de un ser querido o un acto de consideración tal como enviar una tarjeta a un amigo que necesita mis oraciones y afecto.
Doy gracias por el Proveedor de cuidados supremo: Dios -la fuente de todo bien. Gracias a su presencia en nosotros, cuidamos de los demás de manera tierna y amorosa.
–Salmo 85:10
“La misericordia y la verdad se encontraron; la justicia y la paz se besaron”.