Dormir es un acto importante en nuestras vidas, sin duda alguna, pero cada vez son más y más las personas que le restan importancia al descanso, sin considerar las consecuencias negativas que esto puede traerles.
Según la Organización Mundial de la Salud el insomnio transitorio lo sufre al menos el 40% de la población mundial, mientras que el insomnio crónico lo presenta el 10%. En definitiva, la mitad de los seres humanos tiene problemas para dormir.
Karen Hidalgo, 35 años, ejecutiva de ventas de una empresa de teléfonía considera que descansar 'está bien', pero cuando hay responsabilidades de por medio no es posible dormir todo lo que uno quisiera.
"Dormir mucho, ¡hasta ocho horas! me parece morir un poco y perder el tiempo", indica Carlos Chiriboga, 24 años, soltero, recién graduado de Comercio Exterior. Él trabaja en una naviera donde "hay que estar pendiente de mil cosas".
Aunque estos dos casos no reflejan la situación de Karen y Carlos, muchas personas sí necesitan dormir más horas que otras.
"Conozco aquellos que duermen poco y tienen suficiente energía para cumplir con sus responsabilidades. Se convierte en un problema cuando no descansamos lo suficiente para estar saludables, es decir, en óptimas condiciones físicas y mentales", reconoce el psicólogo Wilson Betancourt, director del Centro Privado de Atención Psicológica (Ceprivap) y del Centro de entrenamiento en Inteligencia Emocional (CEIE).
Pero no todos están de acuerdo con esta teoría. Es decir, si bien algunos rinden en óptimas condiciones con pocas horas de sueño, hay ciertos casos en que la persona experimenta un agotamiento inexplicable "si no durmió bien".
Normalmente el sueño se altera por causa del estresante clima laboral, por problemas familiares, de pareja y hasta por deudas.
También los jóvenes presentan problemas para dormir porque deben rendir exámenes o están pendientes de pasar el año. Lógicamente, quienes son responsables.
La privación del sueño puede contribuir al agotamiento de las reservas de energía de nuestro sistema nervioso.
"En la práctica clínica hemos visto que quienes hacen turnos nocturnos continuamente, sin alternar con otros compañeros terminan sufriendo episodios depresivos severos. Y de hecho, la falta de sueño puede desencadenar en algún trastorno psiquiátrico", indica el Dr. Salvador Peralta, psiquiatra.
Este especialista es más drástico aún. Él recuerda que una forma de torturar a los prisioneros de guerra para quebrantar su voluntad y desmoralizarlos, es justamente obligarlos a la vigilia forzada.
Con respecto a las horas necesarias de sueño, estas varían con la edad, desde un lactante que solo despierta para alimentarse, hasta los ancianos que solo necesitan 3 ó 4 horas para dormir. Los especialistas apuntan de 6 a 8 horas para rendir apropiadamente en los diversos ámbitos de la vida.
¿Atrofia la memoria?
Y no hay que olvidar que una siestita después de almuerzo no le cae mal a nadie.
Algunos estudios realizados en Inglaterra demostraron que los trabajadores que hacían una siesta de una hora, obtenían mejor rendimiento en el trabajo que los que no la hacían.
Aunque la realidad cotidiana nos dice que este descanso, en el ámbito laboral, es casi imposible de cumplir.
De acuerdo con la publicación Lo que usted puede hacer acerca de la privación de sueño: Lecciones de navegantes solitarios de todo el mundo, del Dr. Claudio Stampi, la privación del sueño interfiere con la función de la memoria.
Stampi señala que los accidentes catastróficos como el hundimiento del Exxon Valdez, frente a la costa de Alaska, que ocasionó un enorme daño ecológico, o el desastre nuclear de Chernobyl en Ucrania, ocurrieron cuando los trabajadores habían estado sin dormir mientras se sentían exhaustos.
"Lo más probable es que los trabajadores no se percataron de las consecuencias que tendría la falta sobre su capacidad para recordar las rutinas de tareas cruciales, tales como conducir un carguero de petróleo", señala la publicación.
Un estudio realizado con jóvenes y adultos en Israel demostró mejorías diarias en el aprendizaje. En dicha investigación se descubrió que este avance estaba relacionado con la cantidad de sueño en estado de movimiento ocular rápido (REM, etapa en la que normalmente se logra descansar).
Cuando los doctores Avi Karni y Dov Sagi, del Instituto Weizmann, privaron de este tipo de sueño a los jóvenes que participaban en esta investigación, notaron que la habilidad para aprender se redujo, de tal modo que no pudieron recordar cómo desempeñar tareas repetitivas, tales como andar en bicicleta.
Para apoyar ese estudio, investigaciones canadienses han demostrado que los estudiantes que tienen una noche de buen sueño antes de un examen superan a sus compañeros que permanecen despiertos toda la noche. Así que dormir antes de un examen puede ser lo más productivo, anotan los especialistas.
En definitiva, el tiempo de descanso es indispensable, lo importante es hacerle caso al cuerpo cuando nos exija un ¡alto! y darle paso a los "ricos sueños"...
Jenniffer Paola Tituana Morán
20 años, estudiante de cuarto año de Medicina
"Mi día suele comenzar a las siete de la mañana, y se resume en una sola palabra: estudiar, y mucho, especialmente cuando debo entrar a exámenes.
"No es raro que durante este periodo tenga que amanecerme con mis libros, repasando todas las clases, de claro en claro.
A veces, o mejor dicho, la mayor parte de las ocasiones, estudio sola, pero cuando puedo, lo hago con un grupo de compañeras.
"Debido a mi ritmo de estudios no puedo trabajar, aunque para ganarme algo de dinero para mis gastos personales por un tiempo me dediqué a elaborar artesanías. Pero ahora el tiempo no me alcanza ni para eso. Mis estudios exigen todo de mí y es mi prioridad.
"No es raro por ejemplo que una noche me quede estudiando hasta las tres de la mañana, luego vaya a la cama para dormir una hora, luego tengo que levantarme para estudiar otro poco, después regreso a la cama... y así, por lapsos.
"La verdad, ya me acostumbré a todo ello, pero cuando puedo, sí duermo las siete horas aproximadas que realmente necesita mi cuerpo para descansar, es decir, de 23h30 hasta las 06h30 o 07h00. Después de eso ya, sencillamente no puedo dormir".